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Ética y comunidad: Clave para entender el Evangelio de Mateo

El cristianismo tiene una música ética. Pero no es una ética exclusiva del cristianismo, el ritmo de esta música es audible por otros y puede hablar con otras músicas. (GEBARA, 2016)

Vivimos tiempos de cambio no solamente coyunturales y estructurales, sino epistemológicos, quiere decir de modelo de pensar, de accionar, de mirar las realidades y la vida en sentido general, de desafiar la organización de la sociedad, la política, la economía, la construcción del saber, la religión. De concebir la ética, la comunidad. Hablo de tiempos, en los que es necesario tomar conciencia de los privilegios de determinados grupos sociales y practicar pequeños ejercicios de crítica, que puedan transformar situaciones de violencia que nunca antes habrían sido cuestionadas, en ausencia de un proceso de concientización (RIBEIRO 2022).

Dialogar con el evangelio de Mateo, trae la posibilidad de conocer cómo se critica y se hacen propuestas novedosas, en el campo bíblico-religioso, al tiempo que vemos cómo está presente el tema de la ética y de qué manera nos provoca a hacernos preguntas a partir de nuestras propias realidades. En este sentido, prestaremos atención a los grupos con quienes Mateo está dialogando y, al mismo tiempo, sugiriendo una ética distinta que posibilite entrar en armonía con Jesús el mesías y su proyecto del Reino de Dios. Un Dios que obra “en virtud de las solas leyes de su naturaleza, y no forzado por nadie (…) Todas las cosas son en Dios; por lo cual, nada puede haber fuera de él que lo determine o fuerce a obrar” (SPINOZA 2001 68). Una ética movida por Dios es aquella que se ocupa no de la prescripción de normas o de aquello que debemos hacer, sino más bien de aquello que queremos hacer.  Entonces, la ética como aquella ciencia que se encarga de la toma de decisiones, relacionada a la acción humana. Lo anterior, lleva a preguntar: ¿cómo entender la propuesta ética, a partir del evangelio de Mateo? ¿qué centralidad tiene la comunidad en Mateo?, ¿cuáles criterios son presentados en el evangelio para la formación de comunidad?

Por el espacio que disponemos no podremos trabajar de forma amplia con estas preguntas. Sin embargo, para una primera aproximación nos conectamos, aunque sea de forma breve con el evangelio de Mateo.

Entrando en contacto con Mateo – algunas cuestiones

Generalmente, al escuchar las palabras ética y comunidad cae bien, son términos que tienen acogida. Comunidad es, por ejemplo, una de esas palabras que producen una buena sensación. La comunidad representa el tipo de mundo que anhelamos habitar (BAUMANN 2003). Desde Mateo hablar de comunidad o de ética no es algo simple. Ambas conforman una trama que nos exige escudriñarla desde la propia estructura del texto. En este sentido, distinguimos cinco discursos que lo conforman. En cada uno, están las enseñanzas sobre el Reino de Dios. Nos enfocaremos al capítulo 18, el cual corresponde al ´discurso sobre la comunidad´, donde se pueden distinguir los siguientes aspectos:

  • Cap. 18,1-5: ser como niños
  • 6-11: no escandalizar a los pequeños
  • 12-14: no perder a nadie (la parábola de la oveja perdida)
  • 15-18: la corrección fraterna (amarrar-desamarrar)
  • 19-20: la oración fraterna
  • 21-22: perdonar siempre
  • 23-35: la parábola del funcionario implacable

En el versículo 3, se afirma “si no cambian y se hacen como los niños [y las niñas], no entrarán en el Reino de los Cielos. Destacamos el verbo stréfo, que en su significado literal sería “volverse” o “dar la vuelta”, y la traducción de la frase podría ser: “a menos que den la vuelta”. Significa, ir en la “dirección opuesta”. Así, el Espíritu de niñez sería la condición del vivir comunitario. El ser como niño representa ese ir en la dirección opuesta. Dicho de otra manera, se propone actuar de forma distinta a como se está practicando.

En Cap. 18, 6-11, se profundiza en la recomendación. El término skandalízo, que en forma literal es “trampa que hace tropezar” y “caer”, y también “ofender”, “hacer pecar”. La trampa es lo contrario a la inocencia de las niñas y los niños. Al parecer es la práctica criticada. Por eso, Jesús es tan duro en condenar a quien actúa de esta manera: “mejor fuera que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar” (v.6).  Otro término que considero importante es katafronéo “tener a menos”, en el sentido de “menospreciar”, “despreciar” (v.10). La razón de no accionar de esta manera con los pequeños, es porque el Padre Celestial, a través de los ángeles, tiene la vista puesta en ellos. Mateo, entonces, está preocupado por explicar que esas acciones no deben ser practicadas. Porque ofenden a Dios.

A continuación, destaco otro término: planáo “hacer vagar”, “extraviar”, “engañar” (v.12-14). Dios no quiere esta acción con ninguno de los pequeños. A partir de la parábola, de la oveja perdida, caracterizada por dos absurdos (buscar una oveja y dejar cien), se plantea la necesidad de entender el valor de cada persona, es decir, la importancia de la singularidad. El otro es absoluto para Dios y, por lo tanto, debe serlo también para la comunidad. Por eso, vale recordar que esos pequeños, tanto en la comunidad de Mateo, como en el imperio romano, representan a las personas más vulnerables: esclavos, hambrientos, presos, forasteros, sin ropa, enfermos, carpinteros, pescadores, mujeres, prostitutas, cobradores de impuestos.

La comunidad como absoluto 

Sin el otro no hay comunidad, por eso, la insistencia en que se practique la fraternidad, [la sororidad], a la hora de corregir. La comunidad representando lo absoluto, se protege como tal. De ahí, la importancia de perdonar siempre (v.21-22). Se trata de otra familia, por eso, no se debe excluir a nadie, ni dejar de perdonar (v.23-35). La propia conciencia de pecadores lleva a la aceptación del error del hermano, y a la oferta de un perdón ilimitado. Para esto, la oración es necesaria para mantener la unidad (v.19-20). Simbólicamente, la comunidad no sólo es algo atado en la tierra, sino también en el cielo. Dicho de otra manera, la comunidad es legitimada, cuidada por Dios desde el cielo (v.18).

Volverse niño, niña, tiene que ver con asumir una otra mirada, relacionada con no escandalizar a los pequeños. Por esto, la importancia de tener la capacidad de perdonar sin límites. Pero, sobre todo, de hacer posible una comunidad capaz de encarnar la fraternidad y sororidad, en la que se considera al hermano y a la hermana como el valor absoluto. Esa será la comunidad en que Jesús se identifica.

En Mateo se propone el desplazamiento de una práctica religiosa de sacrificio al templo y centralidad de una ley que excluye. Y se propone el dar la vuelta e ir en dirección del amor al otro como verdadero hermano y hermana, expresión de comunidad.  Se trata de volverse a la práctica de una religión ética, mucho más radical, coherente y consecuente.

Una mirada al contexto de Mateo

La comunidad de Mateo es, así como es descrita en el evangelio, de finales del siglo I, localizada en Siria, probablemente en la ciudad de Alepos (antigua Berea). Para el evangelista, Jesús es el nuevo Moisés, que proclama la verdadera Ley, cuyo corazón es una “práctica superior de la ley” de escribas y fariseos. Su conflicto es con el judaísmo formativo, que acaba de reorganizarse después de la guerra judaica (66-70 dC.). El punto de conflicto verte sobre “quién es el verdadero Israel”, después de la destrucción de Jerusalén, concretizándose también por la expulsión de muchas personas de la sinagoga (Mateo 10,17).

Para ir finalizando…

Se puede afirmar que una religión ética, al estilo de Mateo, se caracteriza, entre otros elementos, por el desplazamiento de lo estático a lo dinámico, de lo único a lo plural, de lo idéntico a lo diverso, de lo individual a lo relacional, de lo humano a lo ecológico/cósmico, de la religión a la espiritualidad. Se trata de la responsabilidad por el otro. La diversidad invita a salir de sí mismo e ir por el camino de la misericordia. En el evangelio de Mateo, ética es misericordia. Es así que en la comunidad de Mateo se propone transformar la crisis en un proyecto de relanzamiento: una ética nueva.

Para eso, las relaciones dentro de la comunidad deben ser fraternas/sororas y marcadas por el perdón y la oración. De esa manera, será expresión de semilla del Reino.

Bibliografía

  • GARCÍA, M. (2016) La ética cristiana, una experiencia de la diversidad. (Entrevista a Ivone Gebara). Universidad Nacional de La Plata: Argentina.
  • RIBEIRO, D. (2019) Pequeno Manual Antirracista. São Paulo: Companhia das Letras.
  • SPINOZA, B. (2001) Ética. Demostrada según el orden geométrico. Madrid: Alianza.